Aunque tu mamá diga que no ha tenido antojos, yo se que los ha tenido.

Hoy cocinó un pastel de papa con morrón, cebollín y un sin fin de ingredientes que tenía a mano, luego durmieron siesta y al parecer te despertaste con antojos de algo dulce, que fuese cremoso y que tuviese frutas. Solución, helado de crema con papayas.
Todo tiene un sabor, lo más fácil es decir si algo es dulce o amargo, salado o ácido. Tu mamá cocina muy bien y sabe cocinar de todos los sabores. A parte que siempre se preocupa de cómo se ve el plato, siempre dándole un toque de "chef internacional" a todas sus comidas.
Cuando cocina arroz, me recuerda nuestros primeros almuerzos, un arroz muy sabroso, graneado con verduras con un toque de no se que. Era comer otro arroz, distinto al que siempre comía.
Yo soy regodión para las comidas, hay cosas que no me gustan y no las como, aunque hagan bien para la salud, etc y etc. Pero viviendo con Yina me tuve que acostumbrar al ajo, cebolla, cebollin, acelga, morrón (de todos los colores) aceites de oliva, arroz integral, pan de arroz, fideos de arroz, etc y más etc. Muchas de esas comidas, hace 5 años nunca hubiese pensado en comerlas, es que los gustos van cambiando, nunca me han gustado las cosas picantes, pero hace poco me dió por comer con pebre los choripanes.
Tú mamá cocina bien, así que te esperan ricas papillas, que lo más probable, también deba comerlas.
Aunque digan que todo entra por la vista, sólo se decide si algo gusta finalmente, es por su sabor.
Los sabores sirven para ver la vida o por lo menos interpretarla, mi vida con tu mamá ha sido dulce y cuando llegues con nosotros, será como agregar la guinda a esta dulce torta.
El sabor en la vida.
Publicado por
Profe pancho
domingo, 28 de octubre de 2012
0 comentarios:
Publicar un comentario